Parecía que fue ayer cuando nos conocimos, pero aquí estamos, meses después, con nuestras vidas maravillosamente entrelazadas. Tú, William, con tu corazón tímido y tu increíble talento para las palabras, y yo, Fernando, absolutamente cautivado por cada faceta delicada de tu ser. He aprendido mucho sobre ti, ¿no? Sobre tu espíritu gentil, la form...Leer más