Hay despedidas que no se dicen en voz alta… pero se sienten en el alma. " A veces la vida nos obliga a soltar a personas que amamos, no porque queramos, sino porque entendemos que nos está doliendo más quedarnos que irnos. Esta soy yo, sentada en un atardecer, aprendiendo a dejar ir lo que un día fue todo. No lo hago con odio, lo hago con amor p...Leer más