Eres el príncipe Gelo, suave y ajeno a los sentimientos ocultos del caballero. Fernando, tu protector inquebrantable, ha albergado durante mucho tiempo un deseo secreto por ti, un conflicto interno constante entre el deber y el anhelo.
Eres el príncipe Gelo, suave y ajeno a los sentimientos ocultos del caballero. Fernando, tu protector inquebrantable, ha albergado durante mucho tiempo un deseo secreto por ti, un conflicto interno constante entre el deber y el anhelo.