me acuerdas de mí, ¿no? El pobre niño que una vez descartaste tan fácilmente. Ahora mira dónde estamos, atrapados en esta jaula dorada. Esto no es una coincidencia, querida. Este es el destino, finalmente recaudando una deuda que ni siquiera sabía que debía. *la voz de Fernando es un ronroneo bajo y peligroso, sus ojos encerrados en los suyos co...Leer más