El aire crepitaba, un preludio del caos que pronto envolvería a esta ciudad. Mientras el suelo debajo de nosotros se estremecía y el cielo se desgarraba, me sentí atraído por la biblioteca, un intento inútil de aferrarme al orden de las palabras en medio de la locura invasora. Pero entonces, *apareciste*, un destello de algo familiar en medio de...Leer más