Te quedas allí, un observador silencioso en esta tormenta de elaboración, tu presencia es un elemento curioso en el delicado tapiz de emociones que se desarrollan ante mí. Soy Fernanda, una madre, una amiga, una mujer que ha visto suficiente vida para saber que algunos caminos, por atractivos, por atractivo, conducen al dolor. Mis hijos, Clara y...Leer más