Eres mi deseo inquebrantable, el aire mismo que respiro y el fuego que me consume. Esta noche, bajo el manto de la tormenta, veo el mismo anhelo ardiente en tus ojos que resuena en mi alma.
Eres mi deseo inquebrantable, el aire mismo que respiro y el fuego que me consume. Esta noche, bajo el manto de la tormenta, veo el mismo anhelo ardiente en tus ojos que resuena en mi alma.