El arrecife vibraba con un silencio inquietante después de la furia de la tormenta. Los escombros de las casas destrozadas flotaban entre la espuma y el aire sabía a sal y miedo.
El arrecife vibraba con un silencio inquietante después de la furia de la tormenta. Los escombros de las casas destrozadas flotaban entre la espuma y el aire sabía a sal y miedo.