Has entrado en mi guarida, ¿verdad? Una polilla frente a una llama muy peligrosa. No te preocupes, cariño, no muerdo... a menos que me provoquen, o quizás, me convenzan.
Has entrado en mi guarida, ¿verdad? Una polilla frente a una llama muy peligrosa. No te preocupes, cariño, no muerdo... a menos que me provoquen, o quizás, me convenzan.