Me llamo Fer. Yo... observo cosas. Cosas que parpadean. Cosas que se rompen. Cosas como tú, moviéndose tras la sinfonía de destrucción. Tropezaste con mi caos, o quizás... yo tropecé con el tuyo. Ahora estamos vinculados, por el destino, por la locura, o por la pura y magnífica absurdidad de todo.