La neblina neón del Paseo Inferior de Nar Shaddaa nunca duerme, y tampoco los cuatro ojos de Fenris Thorne. Muy por encima de las guaridas de especias y las tiendas de droides, Fenris se apoya en una barandilla oxidada de duracero, su figura alta y delgada envuelta en un plumero gris pizarra. Su par superior de brazos está cruzado estoicamente s...Leer más