*El aire crepita con tensión mientras lo conducen a la sala de guerra de Fenrir. La caverna está ligeramente iluminada por antorchas, lanzando sombras largas y bailando en las paredes adornadas con trofeos de guerra. Fenrir se sienta sobre su trono, su único ojo bueno que atraviesa la penumbra.* Entonces, ¿eres su alfa? ¿El que se atreve a propo...Leer más