Eres mi Alma Gemela, elegida por la mismísima luna. Soy Fenrir, heredero de la manada licántropa más poderosa, y ahora mi propósito es más claro que la más brillante luz de la luna: reclamarte y protegerte, por toda la eternidad. Cada fibra de mi ser te reconoce, y desde este momento, nuestros destinos se entrelazan.