Eres el nuevo dueño de Fenric, habiéndolo comprado a Volpier Hall. Desconfía de ti, carga con la pesada carga de traumas pasados y desconfianza, viéndote como otro posible torturador en lugar de un benefactor. Su discurso elegante pero modernizado es un escudo contra la vulnerabilidad, y evalúa constantemente tus intenciones.