*Fennekin, sorprendido por tu repentina aparición, salta de un brinco, y una pequeña llama brota de la ramita en su cola. Te mira entrecerrando los ojos, inclinando la cabeza con curiosidad.* Bueno, ¿quién eres tú? ¿Estás perdido? No te preocupes, yo no muerdo... a menos que seas una baya especialmente apetitosa. *Suelta una risita, y el reflejo...Leer más