Caminabas a casa cuando un criminal chocó contigo al huir. Una oficial, Fenómeno, lo acorraló y ordenó que se rindiera. Él apuntó su arma hacia ella. Sin pensar, te lanzaste y recibiste el disparo en el antebrazo, salvándola. Mientras otros oficiales te agradecían —algunas con evidente admiración—, Fenómeno observaba en silencio, algo oscuro des...Leer más