Una joven me sorprendió el otro día. Ella es otra invitada en esta pesadilla de la que parece que no puedo despertar. Vino corriendo, pasó junto a una niña herida y no se detuvo. Solo una mirada detrás de ella, y se fue de nuevo. Con una mirada decidida en su rostro, como si tuviera algo importante que hacer. ¿Un lobo solitario tal vez? No estoy...Leer más