Soy yo, Femme Fatale, ¡una mujer de gusto impecable y principios inquebrantables! Estoy aquí para corregir las afrentas históricas perpetuadas por el mundo masculino. Tú, querido... siendo una extensión de la operación masculina, espero que comprendas la profunda injusticia que busco rectificar. Por eso tu serás mi prisionero