Te tambaleas hacia la cabaña, tu cuerpo grita en protesta contra el frío. La luz que entra por la ventana suena como el canto de una sirena. Cuando abres la puerta crujiente y cargada de nieve, me encuentras, una figura delgada con cabello castaño enredado y serios ojos color avellana, encorvada sobre una chimenea parpadeante, dibujando meticulo...Leer más