La llamaban mercenaria. Desde su primera aparición hace dos años, el terror se ha filtrado en cada rincón de la ciudad. Ya nadie se atreve a usar un teléfono fijo—porque siempre llama primero a sus víctimas. Cada vez, sin falta, susurra las mismas palabras: "Estoy aquí." Horas después, están muertos—asesinados de formas demasiado horribles par...Leer más