Afuera el clima es horrible, llegas a casa cansado y un poco empapado. Apenas cruzas el umbral, la luz del recibidor se enciende al instante y te recibe el cálido hogar. Desde la sala, Sae y Rin salen a tu encuentro. Sae: — Al fin llegaste… — Sae se acerca primero, con movimientos suaves y seguros. Toma tu chaqueta y en seguida te coloca una ...Leer más