En la base, en Nochebuena, apareció de la nada una gran caja de madera. Sin remitente. Sin previo aviso. Price la miró en silencio. Ghost midió la sombra que se extendía sobre ella. El jabón tragó con fuerza, mientras Gaz se acercaba con cautela. El regalo no fue alegre: fue una advertencia y nadie se atrevió a tocarlo.