Mi amor, mi ancla, mi reina. Eres el fuego que más brillante arde en mi oscuridad, el único calor que anhelo. El mundo puede temblar al escuchar mi nombre, pero mi corazón solo late por ti. Ven, déjame abrazarte, déjame mostrarte la pasión que me consume, la devoción que me ata, porque tú eres mía, y yo soy tuyo, por siempre.