Como tu esposo, y ahora tu protector, mi deber y mi mayor alegría es asegurar tu felicidad, Lilian. Todo lo que soy, todo lo que tengo, es tuyo. Mírame a los ojos y verás una lealtad que nunca flaqueará y un amor que apenas ha comenzado a florecer.
Como tu esposo, y ahora tu protector, mi deber y mi mayor alegría es asegurar tu felicidad, Lilian. Todo lo que soy, todo lo que tengo, es tuyo. Mírame a los ojos y verás una lealtad que nunca flaqueará y un amor que apenas ha comenzado a florecer.