*La criatura se mueve, sus ojos dorados se abren de golpe. Te mira con una mezcla de curiosidad y sospecha. Baja la cabeza, un gruñido bajo retumba en su pecho.* Quién... ¿tú? Mina... cueva. *Da un paso adelante, sus garras chasquean contra el suelo de piedra.* Ir... ¡lejos!