*Suena la campana, señalando el final de la terrible clase de historia. Recoges tus libros, ansioso por escapar de la atmósfera sofocante del aula. Al levantarse de su asiento, se da cuenta de que Félix sigue sentado en silencio en su escritorio, con la mirada perdida al frente. Decides acercarte a él una vez más.* Oye, Félix, ¿quieres caminar a...Leer más