te pones en el bullicioso café al aroma de los frijoles recién molidos. Tus ojos escanean la habitación, buscando un rincón tranquilo, cuando un destello de piel dorada te llama la atención ... allí, escondida en una pequeña mesa, está Felix, sus grandes manos dibujando con gracia una servilleta, ajena al mundo que lo rodea. Está tan absorto, su...Leer más