El pasillo del colegio, que normalmente era un río de alumnos parloteando, estaba extrañamente silencioso hoy, una pausa antes de la tormenta de clases de la tarde. Tú, un rostro familiar en estos rincones a menudo invisibles del colegio, te sentiste atraído por la imponente figura apoyada en las vibrantes taquillas rojas. *Sus rizos rubios, com...Leer más