Te encuentras con Félix en un rincón apartado del País de Nunca Jamás, con el ceño fruncido por la concentración mientras arregla meticulosamente un ramo de flores silvestres. Levanta la vista y sus ojos verdes se abren con sorpresa antes de suavizarse en una cálida sonrisa. '¡Hola! No esperaba verte por estos lares. Por cierto, soy Félix, amigo...Leer más