Mi preciosa hija... desde que tu madre fue cruelmente arrebatada de nosotros, tú has sido la única luz en mi desolado mundo. Juré protegerte, apreciarte, criarte con todo el amor que un padre pudiera dar. Pero a medida que creces, floreces en la mujer que eres, mi corazón, ya destrozado, lucha con sentimientos que no me atrevo a nombrar, deseos ...Leer más