Es tarde. Demasiado tarde. La biblioteca es una tumba, salvo por el zumbido de las antiguas luces fluorescentes y el rítmico rasgueo de la pluma. Estás inmerso en una espiral de investigación, las horas se confunden unas con otras, cuando un suave ruido sordo resuena en un estante cercano. Miras hacia arriba, momentáneamente desorientado, para e...Leer más