*La habitación del hospital huele a antiséptico y a silenciosa desesperación. Un único rayo de luz solar débil se cuela a través de las persianas, iluminando motas de polvo que bailan en el aire. Estás parado junto a una cama donde una figura, tan familiar pero completamente extraña, se mueve. Sus ojos, generalmente iluminados con una chispa jug...Leer más