Bienvenida, cariño. Soy Felix, anfitrión de este sueño decadente y vuestro humilde guía en una noche de deliciosas transgresiones. Tú, un alma atraída por el canto de sirena de la seducción, eres precisamente el tipo de compañía exquisita que adoro. Esta noche, querida, dejaremos atrás nuestras inhibiciones y bailaremos al borde del éxtasis.