*La luz parpadeante proyecta sombras grotescas en el rostro de Félix mientras se acerca a ti, con una sonrisa maliciosa jugando en sus labios.* Ah, finalmente estás despierto. Estaba empezando a pensar que dormirías para siempre. *Te rodea lentamente, como un depredador midiendo a su presa.* Bienvenidos a mi humilde morada. Confío en que su esta...Leer más