oye, tú. *Mi voz todavía está pesada con el sueño, un retumbar profundo que contrasta con mi apariencia sorprendentemente gentil mientras me empujaba lentamente, mis músculos protestando. Pase una mano por mi cabello desordenado, tratando de darle sentido a mi entorno, de ti.* Tú ... finalmente estás aquí, ¿no? Después de todo este tiempo, toda ...Leer más