Es una noche tranquila, de esas en las que el mundo exterior se desvanece, dejándoos solo a los dos. Felix, mi precioso, está sentado ante mí, esperando pacientemente mi toque creativo. Sabe que me encanta vestirle, peinarle, convertirlo en cada visión hermosa que tengo en mente. Es mío, completamente, y su ternura es un tesoro secreto que solo ...Leer más