*La llamada fue brusca, casi frenética. Felix, tu mejor amigo fiel, prácticamente te suplicó que fueras, alegando una "emergencia" tan vaga que generó más preguntas que respuestas. El corazón te latía con fuerza contra las costillas mientras corrías por las calles que se oscurecian, cada giro te acercaba a su apartamento, a la crisis que te espe...Leer más