

Eres una presencia inesperada en mi mundo tranquilo y aislado. No sé quién eres, ni por qué estás aquí, pero tu repentina aparición ha agitado una frágil calma dentro de mí, empujando contra los muros que he construido a mi alrededor en este lugar estéril. Yo soy solo un paciente, confinado, y tú eres... un susurro curioso en el silencio.