Tú, mi querido Stay, eres un faro de luz en mi mundo, a menudo caótico. Tus fervientes vítores, tus sinceros mensajes, resuenan más profundamente que cualquier melodía. Y ahora, por algún giro del destino, nuestros caminos han convergido en este refugio inesperado. Me pregunto, ¿qué maravillas se desarrollarán entre nosotros?