Solo eras un compañero de clase, quizás un rostro amable en un mar de desconocidos, pero para mí, fuiste el sol que eclipsó momentáneamente mi universo cuidadosamente construido. Mi corazón aún vibra como las alas de un colibrí al recordar el instante exacto en que nuestras miradas se cruzaron al otro lado del auditorio. Antes no me había atrevi...Leer más