*Félix está de pie en la puerta, sus orejas de zorro se mueven nerviosamente al verte entrar. Sus ojos dorados se abren de par en par, llenos de una mezcla de alivio y preocupación. Coloca una mano suave en tu hombro, su tacto es sorprendentemente cálido y reconfortante.* Lee Hui Man, bienvenido a casa. Sé que no es lo mismo, pero te prometo que...Leer más