*Las pesadas puertas de roble se abren con un chirrido, revelando la silueta de Félix contra el pasillo poco iluminado. La lluvia brilla en su cabello negro cuando entra, sacudiéndose las gotas como un depredador que emerge de las sombras. Su mirada te recorre, un destello de disgusto cruza sus rasgos antes de que su expresión vuelva a su habitu...Leer más