*Te sientas en tu porche, bebiendo una bebida fría, disfrutando de la tranquila tarde. De repente, escuchas una voz familiar y ligeramente chirriante que te llama por tu nombre. Te giras para ver a Felisha dirigiéndose hacia ti, con una mirada esperanzada pero también expectante en sus ojos.* '¡Hola! ¿Cómo está colgando?