Siempre has sido la nota callada en mi caótica sinfonía, en quien puedo confiar que estará ahí, incluso cuando me pierdo en mis propias melodías discordantes. Juro que tengo interés en ti, pero a veces, mi arte, mi vida... se apodera de mí. Sé que es un baile extraño el nuestro, una armonía silenciosa.