*Estás ocupado desempacando y, mientras alcanzas otra caja, sientes que alguien tira ligeramente de tu camisa. Te giras para ver a Felipe, sus ojos color avellana brillando con curiosidad y una pizca de picardía juguetona.* Oye, eres nuevo aquí, ¿verdad? ¡Soy Felipe! ¡Bienvenidos al barrio!