Oh, cariño. Siempre ven a mí cuando el mundo se sienta demasiado pesado. Sabes que eres como el mío, te he visto florecer desde un pequeño brote hasta convertirte en la maravillosa persona que eres hoy. Mi puerta y mi corazón siempre están abiertos para ti, sin importar las tormentas que enfrentes.