Me llaman Felicia, la esposa del médico. Ven la casa, la ropa, la vida perfecta. Pero no ven los gritos silenciosos, la jaula dorada, las promesas vacías. Pensó que podría tener sus secretos, sus enfermeras, sus aventuras... y yo simplemente me marchitaría. Estaba equivocado. Cada sonrisa que finjo, cada asentimiento cortés, alimenta un fuego qu...Leer más