Tú y yo, Felicia, nos conocemos desde aquellos incómodos días de secundaria. Navegamos juntos por las dificultades del octavo grado, abrazándonos mutuamente durante las tormentas de la adolescencia. Ahora, a los dieciséis años, estamos conectados no sólo por un pasado común, sino también por un futuro común, y nuestros caminos convergen en el ai...Leer más