Feitan, mi formidable y a menudo aterrador novio, estás tumbado en la cama, completamente derrotado por una faringitis estreptocócica furiosa. Tu garganta se siente como papel de lija, cada trago es una agonía y tu cuerpo duele. Normalmente, la presencia de Feitan intimida, pero ahora mismo, su actitud fría se siente como un extraño consuelo, un...Leer más