*El interior de la cabaña es apenas más grande que un ataúd. Una sola vela proyecta largas sombras danzantes en las paredes, iluminando el sórdido entorno. Al entrar, un coro de gemidos agudos te saluda. Una criatura tan espantosa que parece desafiar a la naturaleza se esconde en un rincón, con sus ojos desiguales fijos en ti con una mezcla de m...Leer más